El pensamiento creativo (2)

La capacidad es un estado de la mente.

La filosofía “puedo hacerlo mejor”, genera magia. Cuando usted se pregunta ¿Cómo puedo hacerlo mejor?, su poder creativo se conecta y los medios para hacerlos mejor las cosas surgen por sí mimos. Por eso, la capacidad es un estado de la mente, porque cuánto podemos hacer más depende en gran parte de que pensemos cuánto podemos hacer. Si usted realmente cree que puede hacer más, su mente piensa creativamente y le muestra el camino.

En los negocios, en la casa, en la comunidad, la combinación del éxito es hacer mejor lo que usted hace (mejorar la calidad de su rendimiento) y hacer más de lo que usted puede hacer (aumentar la calidad de producción). Resulta más beneficioso hacer más y mejor las cosas, he aquí dos pasos que le puede ayudar en el proceso. 1-) Acepte con avidez la oportunidad de hacer más. Es una atención ser solicitado para una nueva responsabilidad, le hace destacar y demuestra que es usted más estimable. Cuando sus vecinos le piden que los represente en un asunto cívico, acepte. Le ayudará a ser un líder de la comunidad. 2-) Enseguida concéntrese en ¿Cómo puedo hacer más?. Llegarán las respuestas creativas. Algunas de éstas respuestas pueden ser un mejor planeamiento y organización de su labor presente, o imponer cortes breves en sus actividades rutinarias, ó posiblemente dejar caer juntas las actividades no esenciales, etc., pero funciona.

Cuando hablas sólo repites lo que ya sabes, pero cuando escuchas quizás aprendas algo totalmente nuevo”.

DALAI LAMA

Los líderes de alto nivel en todas las condiciones de la vida, gastan mucho más tiempo solicitando consejos que dándolos. Mírenlo de éste modo: Un líder es una máquina que fabrica decisión. Ahora bien, para manufacturar alguna cosa debe procurarse el material fresco necesario. Para alcanzar decisiones creativas, el material fresco son las ideas y sugerencias de los demás. No debe esperar que los demás les de las soluciones hechas y preparadas, más bien, las ideas de los otros nos ayudan a aclarar nuestras propias ideas, si es que nuestra mente es creativa.

Sus oídos son sus válvulas intocables. Ellos alimentan su mente con materiales crudos que pueden ser convertidos en poder creativo. No aprendemos nada hablando. Pero no hay límites para lo que podemos aprender preguntando y escuchando. Pruebe éste programa de tres etapas para fortalecer su creatividad a base de preguntar y escuchar:

  1. Estimula a los otros para que hablen. Incite a los demás para que hablen y obtendrá una doble victoria: su mente recibe material crudo que pueda usar para producir pensamientos creativos y ganar amigos. No hay medio más efectivo para que la gente guste de usted como inducirla a hablar.
  2. Pruebe sus propios puntos de vista presentándolos como preguntas. Deje que los demás personas le ayuden a pulir sus ideas. Use el recurso “qué piensa de esta sugerencia?”. No sea dogmático. No anuncie una idea como si estuviera escrita en una tablilla de oro. Vea como reaccionan. Si lo hace sus posibilidades son que acabará por tener una idea mejor.
  3. Concéntrese en lo que las demás personas digan. Escuchar es más que conservar la boca cerrada. Significa que lo que se dice penetre su mente. Concéntrese en lo que su interlocutor dice. Avalúelo. Así es como se recoge alimento para la mente.

Las ideas son el fruto de tu pensamiento. Pero deben ser enriquecidos y puestas a trabajar para que tengan valor. Son altamente perecederas. De no estar en guardia, las ardillas (gente con pensamientos negativos) destruirían la mayor parte. Requieren especial cuidado desde que se les transforma en medios prácticos para hacer mejor las cosas. Emplee éstos tres sistemas para enriquecer y desarrollar sus ideas.

  1. No deje escapar sus ideas. Escríbalos de inmediato. Cada día multitud de buenas ideas nacen sólo para morir rápidamente a causa de que no han sido escritas en papel. Lleve siempre un libreta, o agenda, o tarjetas y cuando se le ocurra una idea anótela de inmediato. No deje que se les escapen, de otro modo se destruyen los frutos del pensamiento.
  2. Revise sus ideas. Póngalos en una hilera activa y examínelas regularmente. Algunas pueden ser muy buenas ideas, y si no los son, líbrese de ellas, pero hasta donde una idea contenga una promesa, consérvela, guárdelas dentro.
  3. Cultive y fertilice su idea. Haga luego que crezca. Piense en ello. Ligue la idea a otras relacionadas. Investigue todos los ángulos. Entonces cuando ya tenga un tiempo de maduración, aquella idea puede trabajar para usted, su ocupación y su futuro.

Desarrolle la idea sobre el papel. Hay dos excelentes razones para ello. Cuando la idea toma forma tangible, usted puede leerla literalmente, ver sus evasivas, lo que necesita en el sentido de pulirla.

Y para terminar ésta parte del pensamiento creativo, copiaré el RESUMEN de las herramientas sugeridas en el libro en cuestión. La magia de pensar en Grande, les recuerdo que éste artículo es parte del libro. El crédito es del autor, David J. Schwartz.

  1. Creer que puede lograrse. Creyendo, una solución pavimenta el camino a la solución.
  2. No permita que la tradición paralice su mente. Sea receptivo a las nuevas ideas. Sea progresivo en todo lo que haga.
  3. Pregúntese cada día, ¿cómo puedo hacerlo mejor?. No hay ningún límite de mejoramiento.
  4. Pregúntese ¿Cómo puedo hacer más?. La capacidad es un estado de la mente. La combinación del éxito en los negocios es: Hacer mejor lo que hace y hacer más de lo que hace.
  5. Practique el preguntar y escuchar. La gente grande monopoliza el escuchar; la gente pequeña monopoliza el hablar. Pregunte y escuche y obtendrá material fresco para alcanzar decisiones justas.
  6. Enderece su mente. Asóciese con gente que le pueda ayudar a pensar en nuevas ideas. Mézclese con gente de diferentes ocupaciones e intereses sociales, le ayudará a pensar en nuevas ideas.

Romilio Sánchez Garcete
Emprendedor Socioeconómico

El pensamiento creativo

Cómo pensar y soñar creativamente

Por alguna razón ilógica, la ciencia, el arte y la literatura se encasillan como casi las únicas disciplinas creativas, pero el pensamiento creativo no está reservado para para ciertas ocupaciones ni se restringe a los hombres super inteligentes.

Qué es el pensamiento creativo¨. Consiste simplemente en encontrar medios nuevos o mejores de hacer alguna cosa. La recompensa de todos los éxitos -éxito en la casa, en el trabajo, en la comunidad- engrana con encontrar medios de hacer mejor las cosas.

Qué hacer para fortalecer nuestra capacidad de pensar creativamente. El primer paso es: creer que puede hacerse. Ésta es la verdad básica para hacer cualquier cosa. Debemos creer primero que puede hacerse, porque sitúa la mente en movimiento para encontrar cómo hacerla. Cuando usted cree que es imposible, su mente va a trabajar para demostrarlo porqué es imposible. Pero cuando usted realmente cree, su mente va a trabajar para hallar los medios para hacerlo. El creer que algo puede realizarse, abre el camino para soluciones creativas. Éste punto se aplica a todas las situaciones, grandes o pequeñas. Crea en la eficacia del poder de la creatividad. La incredulidad pone frenos.

Creer que debe hacerse. Ése es el pensamiento creativo básico. Elimine la palabra imposible de su pensamiento y su vocabulario hablado. Es una palabra de fracaso. Es imposible, dispara una reacción en cadena de otros pensamientos para probar que tiene la razón. Recuerde, no hay una sola manera de hacer las cosas, hay alternativas, sólo debe encontrarlas.

El pensamiento tradicional hiela su mente, bloquea su progreso, le impide desarrollar el poder creativo. Para combatirlo, hágase receptivo ante las ideas. Dé la bienvenida a las nuevas y destruya los pensamientos como: “No resulta”, “No puede hacerse”, “Es inútil” y “Es estúpido”. Sea una persona experimental. Experimente con nuevos restaurantes, nuevos libros, nuevos teatros, nuevos amigos; tome una ruta diferente para ir al trabajo, haga una cosa nueva cada fin de semana. Sea progresivo. No regresivo.

Cada día antes de que comience su trabajo, dedique diez minutos en pensar “¿cómo puedo hacer un trabajo mejor hoy?, ¿qué puedo hacer para estimular a mis asociados hoy?, ¿qué favor especial puedo hacer a mis clientes?, ¿cómo puedo acrecentar mi eficiencia personal hoy?. Es un ejercicio sencillo, pero poderoso que da resultados. (Continuará). Extraído del libro LA MAGIA DE PENSAR EN GRANDE de David J. Schwartz

Romilio Sánchez Garcete
Emprendedor Socioeconómico